lunes, abril 24, 2006

2.4

Los amigos estaban perplejos, miles de preguntas se agolpaban en sus impactadas mentes. No podían despegar sus ojos de esa visión casi sobrenatural. Eran los últimos segundos antes de que sus vidas cambiaran para siempre.
De improvisto el anciano giró su cabeza rápidamente hacia donde se encontraban escondidos el par de 20, y su mirada se clavó en la de Jesús, Los ojos de este se abrieron aun más e instintivamente trató de ocultarse, pero no pudo, de hecho ni siquiera pudo despegarse de los ojos de ese hombre misterioso.
Mientras Juan intentaba infructuosamente esconder a su amigo tironeándolo del brazo, Jesús veía como el viejo de túnica negra le sonreía al mismo tiempo que con la mano lo invitaba a acercarse. Fue entonces cuando volvió a tener control sobre su cuerpo, y el miedo se apoderó de el secretando cuantiosas cantidades de adrenalina, las cuales se distribuyeron rápidamente por su cuerpo, haciéndole correr despavorido.

Corrió tan velozmente que su compañero, que iba detrás tratando de alcanzarlo, lo veía cada vez más lejos. Corría de forma tal que en su cuerpo despertaron músculos que no habían sabido de acción en cientos de años. Jesús sentía como esos músculos se ponían en marcha, uno tras otro, cada vez mas, y entonces sintió que ya no corría, sino que volaba, y en su cabeza sintió explosiones, y vio luz, solo luz, la luz que lo abarcaba todo y lo era todo, y el era la luz. Y en ese preciso instante su amigo Juan lo veía desplomarse en la árida tierra.

martes, abril 18, 2006

2.3

- Que estarían haciendo sentados así?
- Ni idea, nunca los había visto así.
- Y tanto rato, hace cuanto los estamos mirando?
- Casi media hora.
- Extraño.
- …………
- Volvamos, entramos en una hora.
- Vamos.

Comenzaban el camino de regreso cuando Jesús, a través del rabillo del ojo, vio a alguien salir de una de las carpas. Golpeó a su compañero en la espalda y lo arrastro detrás de la gran roca que marcaba el inicio de la planicie. Miraron agazapados y la visión los sorprendió de tal forma que volvieron a sentir aquella sensación de sorpresa que no sentían hacía más de dos siglos.

Apenas asomada fuera de una carpa, una figura humana permanecía de pie. Tenía el pelo largo y barba que le llegaba hasta el pecho, ambos, cabello y barba, eran completamente blancos. No había duda, era un anciano, un anciano humano. Vestía una túnica larga, completamente negra y con capucha.
Juan no cabía en su asombro.

- Es un 20!!, míralo!!, es un 20 anciano!!, no lo puedo creer, jamás pensé que volvería a ver uno!
- Pero porque esta ahí?, como ha sobrevivido??
- … mira su ropa, se parece a la que usaban los monjes.
- O los curas.

domingo, abril 09, 2006

2.2

Quienes no murieron en los levantamientos fueron sometidos e insertados en el nuevo sistema de civilización, sin embargo, algunos millones alrededor del mundo fueron abandonados a su suerte en la superficie. Les llamaban “los perdidos” y en esa fosa vivían unos cientos.
Ya no eran completamente humanos, aun cuando han logrado reproducirse por más de doscientos años, sufrían una inevitable involución. Al contrario de las nuevas razas sus cuerpos de han poblado de pelos, esto debido a su constante contacto con la aridez de la tierra desnuda y a la temperatura ambiente, la cual no supera los seis grados centígrados.

Jesús y Juan bien podrían pasar por “perdidos” pues llevaban su pelo largo y mantenían abundantes y ordenadas barbas. Les gustaba esa apariencia que los diferenciaba de la masa. No eran los únicos 20 que estilaban usar ese look hippie, algunos otros también lo hacían, esto al contrario de la mayoría, quienes rapaban sus cabezas y depilaban cualquier atisbo de pelo en sus cuerpos. Sin duda lo la vida era mucho mas fácil para los 21 y 22 en esos días.

Observaron durante varios minutos al par de perdidos. Estos se encontraban sentados al estilo indio uno frente al otro y permanecieron casi inmóviles todo el tiempo. Repentinamente se incorporaron y entraron en una de las carpas que conducían a las grandes grietas de una roca que se levantaba al final de la hondonada.Los amigos se miraron extrañados. Nunca habían visto a perdidos actuar de esa forma, la mayor parte del tiempo se les ve levantando piedras en busca de insectos, que eran los únicos seres vivos, no humanos, que sobrevivieron al nuevo tipo de ecosistema de la tierra, y que por lo tanto se habían convertido en el único alimento de esta estirpe.

lunes, marzo 27, 2006

2.1

Las calles del exterior parecían gigantescas e infinitas pistas de aterrizaje. El color gris del cemento se extendía hasta más allá de la capacidad del ojo. A Jesús le recordaba el salar de Atacama, estuvo ahí una vez en su primera juventud y es una de las cosas más antiguas que es capaz de recordar.

Caminaron por un par de horas hasta llegar al lugar donde hace cientos de años comenzaba a levantarse una porción de la imponente cordillera de los andes. Ahora en su lugar un profundo cañón aparece a sus pies.
Estas fallas pueden llegar a ser abismos gigantescos que llegan prácticamente al centro mismo del planeta, pero también existen zonas menos profundas.

- Ves a alguien?
- No… tu?
- No estoy seguro, bajemos un poco.

Descendieron por una quebrada. Unos doscientos metros más allá una gran pared de piedra les bloqueaba un poco la visión. Al pasarla otra bajada daba paso a una planicie medianamente extensa.

- Ahí veo carpas, las ves?
- Si… algún perdido?
- …. mmm, parece que ahí hay dos.

lunes, marzo 20, 2006

1.8

Los altoparlantes anuncian la entrada de un nuevo turno. La mitad de la sala se para y avanza desapareciendo hacia las profundidades de la tierra.

- Me parece que el problema no es que no podamos sentir frustración, sino que en verdad esas cosas que quisiéramos sentir ya no nos importan, no las usamos, y como no las usamos el cerebro las comienza a borrar.
- ………..
- Inevitablemente vamos en camino a convertirnos en masa, y si lo piensas no po…
Su amigo no lo estaba escuchando. Sus ojos seguían pegados en el techo, totalmente abiertos y sin pestañar, las pupilas dilatadas, inmóvil. Solían entrar en esos estados de trance. Jesús creía que era el cerebro demandando por el sueño, pensaba que quizás en esos segundos lograban soñar por algún momento, aunque, claro, jamás recordaban algo. A Juan le encantaba dormir, cuando aun podía.

- Juan!!
- …… mmm?, nos toca?
- No, estabas pegado…
- Cuanto falta?
- 6 Horas.
- Vamos a caminar?
- Eeee… bueno, vamos…

martes, marzo 14, 2006

1.7

Ahí estaban nuevamente en ese gigantesco galpón blanco y luminoso. Estos monumentales almacenes de personas estaban repletos con sillones de cuerina blanca, los pisos alfombrados color blanco de pared a pared, mesas blancas con jarrones y vasos blancos, todos llenos de ese brebaje blanco muy parecido a la extinta leche.

- Que mierda será esto?
- Anda a saber.
- Ni siquiera tiene sabor… todavía me acuerdo de algunos sabores, y tu?
- Si. Reacuerdo de la palta, me encantaba comerla. Un manjar.
- Manjar!... ya no lo recuerdo!!... como llegamos a este estado Juan?, porque ya no recuerdo tantas cosas que quisiera recordar, pero que a la vez no me importa no recordarlas?... como la frustración, la frustración que debería sentir y no la siento!!
- … es por esta leche, algo le ponen, estoy seguro.

Sentados en uno de esos sillones se miraban las caras mientras acababan sus vasos de “nueva leche” que, por lo demás, era su único alimento, y es que ya no existía ningún otro.
Jesús seguía cavilando sobre su incapacidad de rememorar algunas sensaciones. Juan miraba el techo blanco, de una luminosidad hipnótica. A su alrededor miles de otros humanos, todos de blanco, reflejando la luz en sus ropas o en sus calvas. Las calvas predominaban en la nueva humanidad, machos o hembras, a la evolución le era indiferente, ciertamente el pelo ya no era necesario.

miércoles, enero 25, 2006

1.6

Jesús se dio cuenta de su indiscreción y en silencio se acerco a la carga. Ahí observo los restos de antiguos seres y de pronto, por primera vez en años de haber trabajado con restos, una idea se le cruzó por la mente. Sería posible que alguna vez el mismo haya visto vivas a aquellas masas inertes?, la idea le erizó los pelos y palideció. Permaneció mucho tiempo observando esa materia orgánica, que eran en su mayoría huesos, materias petrificadas y tierra rica en organismos.
- Jesús!!! – el grito de Juan lo despertó.
- Ya poh hombre, no te querías ir luego, empieza a sacar la carga.
- ...si, si ahí voy...

Aun cuando justo fuera de la base hay muchas cabinas, y en la planta donde viven también, Jesús convenció a su amigo Juan de caminar hasta su hogar, o como ellos le llamaban “la sala de estar gigante”.

Caminar por el Santiago de aquella época ya no era lo mismo de años atrás. Jesús siempre imaginó el futuro de la ciudad con cientos de edificios cada vez mas altos, y aunque hace ya muchos años que los edificios de altura no existen, cada vez que camina por la superficie le cuesta convencerse de que la única estructura que se levanta del suelo es el cerro Santa Lucia, aun cuando ahora sea solo tierra.